Bogotá nunca duerme. Lo que hace es cambiar de frecuencia cuando la neblina se posa sobre las avenidas y las luces urbanas empiezan a titilar. En los corredores fabriles de Puente Aranda o en los espacios subterráneos https://mayaijpd777752.blogerus.com/62113293/las-sombras-de-bogotá-la-liturgia-del-rave-de-la-resistencia-urbana